REFLEXIONES REBVELADAS / el racismo

¡¿Eh, qué te pasa negro de mierda?!

por Mariano Grondona (periodista independiente)

La de arriba es una expresión muy comúnmente usada en el habla de nuestro país. Por desgracia es empleada con intención de agravio, de agresión hacia un otro en pos de denigrarlo haciéndolo sentir diferente. Pero diferente como un ser inferior, un ser de la baja clase que está hecho de lo que se conoce vulgarmente como mierda. No obstante, el vocablo mierda no es hacia adonde apuntamos; en esta oportunidad nos queremos referir al término negro.

El enunciado: ¡¿Eh, qué te pasa negro de mierda?! es categorizado normalmente como una expresión xenófoba, racista en su más íntima construcción. Adhieren a esta posición intelectuales y plumas medianamente conocidos a nivel nacional, que se autodenominan como “progresistas” y militantes de los “derechos humanos”. Estos pensadores, fracasados en su mayoría, dedicados al cuentapropismo, se encuentran equivocados al argumentar que en nuestro país existe el racismo. Y con sólidos argumentos vamos a demostrar cuán miserablemente alejados están de la realidad social de nuestra nación.

RECORRIDO DE SIGNIFICANTES

Negro cartonero, trapito cuida coches y gorrita limpia parabrisas son cadenas de significantes usadas para dotar de identidad al otro y no para denigrarlo. Ya lo afirma Jaques Lacan en su famosa Fase del espejo, cuando esboza que nosotros no somos nadie sin el otro. Y sí retrocedemos más atrás en el tiempo encontramos la semilla de esta teoría, en La dialéctica del amo y el esclavo de Hegel.

Refiriéndonos precisamente a los esclavos, un negro cartonero o trapito cuida coches son rótulos que cargan con toda una honrada identidad social. Porque seamos sinceros, cuando nosotros vamos a comer a un fino restaurant y no conseguimos un parking donde estacionar nuestro BMW o Mercedes Benz, dejamos el majestuoso rodado al cuidado de uno estos consumidos seres. Entonces éstos con orgullo asumen su identidad cuando le abonamos unos pocos centavos por su trabajo; por ejemplo: “Acá tenés estas monedas trapito, gracias por cuidar el coche”. ¿Es acaso esta expresión un insulto? Absolutamente no. Es, por el contrario, el modo en que incluimos al otro en nuestro círculo social. Una manera honesta y digna porque lo incorporamos como un ser trabajador, un ser responsable que en las heladas noches porteñas cuida nuestros vehículos mientras nosotros disfrutamos un delicioso festín gastronómico en salones climatizados.

Es así que entre todos construimos la identidad del otro, del negro cartonero, del trapito cuida coches o de ese gracioso y saltarín personaje al que bautizamos gorrita limpia parabrisas. Acaso cuando paramos en un semáforo y uno de estos morenitos saltimbanquis nos rocía el parabrisas con agua y detergente, ¿No nos sentimos plenos de inclusión social cuando le aconsejamos que se vaya de ahí porque la fuerza policial se lo va a llevar detenido? Estamos advirtiéndole que deje de hacer eso, que vaya a buscar otro trabajo porque ese es ilegal. Entonces ahí nuevamente lo incluimos y bajo ningún punto de vista estamos denigrándolo o discriminando como argumentan aquellos “intelectuales” que contraatacan al afirmar que los vocablos negro o morenito son ocultan la violencia simbólica del lenguaje. Y yo digo, recurriendo a la historia que es la única que a lo largo del tiempo dará la razón, ¿El caballo blanco del General Don José de San Martín, nuestro libertador, no era blanco? ¿El color de los comunistas, desestabilizadores y asesinos sociales, no es el mismo rojo que viste a Satanás? ¿Acaso la piel de los trapitos o la de los cartoneros, es por lejos muchísima más oscura que la nuestra blanca y radiante? Todos coincidiríamos en que sí y no haría falta ningún experimento científico para comprobarlo, sino solamente parar a uno de nosotros y a uno de ellos (por precaución separados) al sol para comprobar la veracidad de estos dichos. Así Febo, la luz magnífica e imperial que ilumina nuestro planeta, dictaría sentencia y todos contentos.

EL ABONO: LA BASE DE NUESTRA PATRIA

Regresando al comienzo del ensayo, la expresión negro de mierda podría ser incluso una alegoría de nuestro adorado campo. ¿Y cómo es esto?, se preguntarán ustedes queridos lectores. Bueno… aclarado ya el tema de la pigmentación de la piel, pasemos a la consistencia corporal de la mierda. Visualicemos un negro de mierda, uno de estos seres de piel enormemente más oscura que la nuestra que además tenga su cuerpo constituido a base de mierda. Si alguien se ofende podemos cambiar el significante mierda por el de abono y allí tendríamos algo hermoso, hasta podríamos señalar un personaje salido de algún cuento del magnánimo Jorge Luis Borges o de alguna novela del enorme Ernesto Sábato. Un negro de abono sería el símbolo de nuestro campo, de nuestra tradición gauchesca, el estandarte que representaría al modelo agro-exportador, modelo que hizo de la Nación un casi potencia mundial (aunque todos sabemos que se vino en caída libre por la nefasta sustitución de importaciones, elaborada por el gobierno del populista JDP).

Nuevamente aquí la palabra abono es la identidad que adquiere el negro. Porque el abono es lo que alimenta nuestras millones de hectáreas de pasto de las cuales se nutren nuestras vaquitas. Y esas vaquitas son el ícono máximo del país, son la carne que alimenta el mundo, son el lomo y asado for export que cotizan a miles y miles de dólares y euros en los mercados internacionales. Entonces, hilando todas estas ideas, cuando nos dirigimos hacia uno de esos seres con gorrita, de hablar acotado y embutido en un jogging deportivo y le decimos ¡¿Eh negro de abono!?, lo estamos dotando de una enorme identidad patria. Estamos diciéndole Vos estás hecho de abono, de la más preciosa materia que sustenta nuestra tierra, la cual luego alimenta nuestras vacas y las cuales finalmente alimentan el mundo. Si Borges estuviera vivo seguramente igualaría al negro de abono con el Golem, ese fantástico ser del folclore judío hecho a base de barro.

Inevitablemente debo retroceder en esta senda teórica y repreguntar ¿Podemos entonces hablar de racismo y xenofobia en nuestra santísima sociedad argentina? En párrafos anteriores hemos demostrado con sólidos argumentos que no. Que expresiones como Negro cartonero, trapito cuida coches, gorrita limpia parabrisas y negro de abono, son rótulos mediante los cuales dotamos de una identidad trabajadora, sana y patriótica al otro. Y este otro asume su identidad con una enorme y feliz entereza. Nada de racismo y xenofobia, todas las pieles, oscuras (sucias, transpiradas y llagadas por el trabajo forzado) y nuestras blancas (radiantes, brillosas, puras y perladas por el sol) unidas bajo esta enorme bandera argentina.

A MI AMIGO EL RUSO

Antes de finalizar la presente reflexión sobre el racismo y la xenofobia en nuestro país, creo pertinente realizar una mención a otro sector que en ocasiones, según la opinión de algún intelectual psico-bolchevique, sufre discriminación. Me refiero a los discapacitados ¿Usted realmente cree que la persona que es incompleta en alguna de sus capacidades es desplazada de la sociedad? Pensemos en Gabriela Michetti (imposibilitada de caminar). Hoy en día ocupa un lugar central tanto en el PRO como en la legislatura porteña ¡¿Acaso eso es discriminación señores?! No lo creo. Por otro lado, también tenemos al diputado Jorge Rivas, quien a pesar de encontrarse totalmente inmovilizado tiene permitido participar de los debates que se dan en la más honorable de las Cámaras. Y vuelvo a preguntar ¡¿Acaso eso es discriminación?!

Es verdad, probablemente algún barbudo amante del morral tilcareño me diga: “Querido Mariano… ¿Pero qué sucede con aquellos discapacitados que forman parte de los sectores más desfavorecidos de la sociedad? Sus derechos se hallan totalmente restringidos, no les queda otra que ir a mendigar”. No es así. Las posibilidades en este sistema, a pesar del Gobierno que tenemos, son muchas y hay para todos, incluso para aquellos a los que Dios decidió probar otorgándole alguna imposibilidad física. Ellos, los pobres e indigentes discapacitados, cuentan con un amplio campo laboral: abrir puertas de taxis (siempre que la incapacidad no se encuentre en los brazos); cuidar coches (de los que ya hemos hablado más arriba); venta de panchos, patys o afines (obviamente con el permiso municipal correspondiente) y hasta algún número artístico en los transportes públicos.

En fin, hasta aquí llega mi aporte, mi reflexión, mi pensar al mundo, siempre fiel a la filosofía idealista. Pero antes una aclaración, en relación al tema del racismo y la discriminación me habría gustado escribir sobre los judíos y el supuesto holocausto; sin embargo, desde la redacción de la revista, se me informó que debido al bajo presupuesto se me destinarían tan solo dos hojas para mi artículo. Era algo obvio, desde el momento en que los conocí me parecieron todos unos pobres diablos.

EL SOTANO/ entrevista a Señorita Carolina

Parida en el seno de una típica familia trabajadora en la que trabajar o estudiar no era una elección sino más bien una necesidad. Carolina Pacheco: “pasaba demasiado tiempo encerrada en mi casa cantando sobre discos de otros, también tenía pasión por el dibujo, entonces mis viejos me inscribieron en el Fernando Fader”, colegio secundario técnico-artístico, en el que: “en tercer año me di cuenta que sin vuelta atrás mi cuestión iba por la música”. A los dieciséis años sus padres le regalan su primera guitarra, ignorando quizá que Señorita Carolina estaba floreciendo.

por Azul Gelman

Según cuenta, debido a su inseguridad viró hacia el bajo y en esa época cantaba solamente en su casa. Comenzó a tomar clases particulares y en el ’99 empezó el Conservatorio de Música: “en el Manuel de Falla”. Allí se gestó su primer proyecto musical, Bolo de Manteiga, banda de punk rock melódico: “estaba buenísima. Tocábamos mucho, nos fuimos hasta Neuquén, la pasábamos muy bien”. Dos años después, se alejó tanto del grupo como del conservatorio, vendió todo (excepto su guitarra) y se fue a vivir sola: “Así, sola, empecé a componer canciones otra vez”.

¿Por qué elegiste quedarte con la guitarra?

Bueno, el bajo me encantaba pero en el fondo quería mostrar mis canciones, y siempre me la paso cantando y escribiendo. Pero no fue fácil, primero tuve que asumir que era una mal bajista, una cantante mediocre y peor guitarrista. Que tenía que laburar mucho para llegar a las canciones de la manera más parecida a cómo sonaban en mi cabeza.

¿Cómo desarrollaste o educaste la voz?

El empujón final para salir a tocar me lo dio Ale (Pugliese, su pareja y guitarrista de la banda). Decidida a hacerlo, probando y grabando, me di cuenta que desafinaba, pifiaba. Vi un anuncio clasificado que me atrajo y directamente llamé. Apenas empecé pegué muy buena onda con Nancy (Endrizzi) mi profesora de educación funcional de la voz durante tres años. Y también con el método Rabine que era el que ella enseñaba. Nunca me había pasado de adquirir tal pasión por algo que estudiaba. Me cambió todo, mis prejuicios para con el canto, mi cuerpo en relación a la música, mi voz, mi interpretación. En ese proceso, me fui avivando que eran la voz y la palabra mis herramientas principales.

Pareciese ser que el 2005 fue el año en que las decisiones se hicieron carne así como el proceso de gestación de lo que estaba al venir. Y empezó por el principio, claro. Dejando atrás un trabajo fijo de oficina por uno más “light”. (NdeR: “(…) pero sé que si me voy de acá no hay vuelta atrás ni garantías. Pero no es difícil mirando el puerto quiero una vida intensa como una ola inmensa en medio del mar” - del tema Texturas). Contó con el apoyo de Alejandro, tanto como pareja y como músico, y el de sus amigos: “que se comieron demos caserísimos”. Esos demos son sus tres EPs independientes que debutaron en un acústico en octubre de aquel año dándole la bienvenida, ahora sí “formalmente”, a Señorita Carolina. En 2007 confluyeron en Florecida, primer disco de estudio, donde participaron Gabo Ferro y Marcelo Lupis como músicos invitados.

En una oportunidad, te escuché decir que “el en vivo” es la forma definitiva y perfecta de la canción… ¿por qué? ¿El disco qué lugar ocupa?

No sé, es muy visceral eso para mi; el vivo es algo orgánico, justamente algo que está vivo, que late, que es caliente y tiene ese feedback con la gente que está enfrente tuyo. O más bien entre todos generamos el clima en donde uno vuelca las canciones, y ese todo genera una forma de la canción única que dura ese rato nomás. El disco, en cambio, es la idea de esa canción cristalizada de la forma más justa posible, que me hace desear ir a ver a una banda o a un artista en vivo, o estar cerca de las vibraciones reales, no de su grabación. Igualmente si el disco es bueno puede hacerte sentir ese trance.

¿A qué cantautoras admirás?

Admiro la forma de escribir que tienen Tori Amos, Björk, Fiona Apple. Porque tienen un costado femenino muy guerrero, muy acertado y muy poco escuchado. La concepción de Björk de lo femenino me es tan pagano, ancestral y profundo que lo veo casi des-generado.

¿A qué te referís con “des-generado”?

Me refiero a que a veces parece la naturaleza hablando y no una persona del género femenino. Ser mujer para ella no parece ser tema, simplemente es. Y como gustar, me gustan Regina Spektor, Emiliana Torrini, Sia, Kaki King. Nacionales, no tengo un referente femenino, pero estoy más cerca de Celeste Carballo, de Andrea Alvarez y de Flopa.

Me contaron por ahí… que otra de tus pasiones es cocinar… ¿qué receta infalible y práctica (¿no te pido nada, no? ¡Jaja!) recomendarías para remontar ánimos? ¿Y con qué disco acompañarías el proceso culinario?

Me gusta cocinar pero tampoco soy experta, simplemente me gusta la concentración que demanda y eso ayuda a distenderme. Aunque sean las nueve de la noche, llegue a casa cansada del laburo, me lavo las manos y me pongo a hacer la masa integral de una tarta, ¡así ya me siento mejor! En una época cocinaba con el disco “Sea” de Jorge Drexler de fondo, también cociné mucho con “Tango 4” o algún otro de Charly, o con cualquiera de The Police que van a full. Recetas, nada del otro mundo, una heladera llena de verduras es éxito asegurado.

¿Qué es para vos ser una artista independiente?

Todo artista es independiente en un punto, porque lo que sea que negocies –léase contrato, contenidos, tiempos- lo elegís vos. En cuanto a “no tener discográfica”, digamos, es más difícil moverse, distribuir material, que te den notas o espacio en medios. La ventaja es que uno maneja todo según las ganas e intuición; tu propio calendario, prensa, números, trámites de SADAIC, etcétera. A algunos les pesa eso pero yo no me imagino dependiendo de los tiempos o condiciones de otro. Supongo que debe haber intermedios, quiero creer que cada vez hay más. Justamente por cosas como esa hicimos un colectivo de artistas, junto a algunos músicos amigos, que se llama Movimiento Submarino (Ver recuadro aparte) y viene empujado por nuestras ganas de cambiar la situación para el artista independiente.

¿Sentís que se puede vivir a través de la música de manera independiente?

Claro que sí, igualmente no es mi propósito principal, me gustaría que suceda pero siempre al pie de yo quiera que sea mi obra. Siempre y cuando mis canciones estén intactas y mi intuición no se nuble… es decir, con los tiempos correctos, con mucha paciencia y trabajo.

Florecida suena a eso justamente, a renacimiento, a un sube y baja de sentimientos y revoltijo de emociones cotidianas, simples pero fuertes. A comienzos de 2009 se registró Corriente, su segundo trabajo discográfico, en el que se plasma un toque más personal.

¿Notás muchos cambios entre uno y otro?

¡Todos! ¡Muchos! Desde la técnica, el concepto, los tiempos, el momento en mi vida que representa e incluso los músicos con que se grabó. Corriente lo sentí urgente, tuve la suerte de que Ale Pugliese, quien lo grabó y produjo, y los músicos corrieron un poco a mi ritmo. A Corriente lo siento fuerte, fresco, y un poco más definido que Florecida.

Corriente saldrá a mediados de año. Actualmente se pueden escuchar y ver algunos adelantos en sus sitios web. Con Pol González al bajo, Juan Cruz Donati en batería, Alejandro Pugliese en guitarras y Señorita Carolina en voz queda plasmada la formación que saldrá a los escenarios en breve para presentar y darle mecha al tan ansiado nuevo LP: “Estoy muy feliz por eso, con mucho trabajo pudimos ponerle una fecha tope. ¡Por fin siento que lo vamos a parir! También es un alivio por todos los que participaron en el proceso. Una especie de cooperativa que le va a ver un sentido final y claro a tanto laburo. Con la banda nos morimos de ganas de tocar el disco en vivo de pe a pá. ¡Quiero sacarlo a pasear por todo el país, por todos los oídos!”

Sin embargo, habrá que aguardar el “en vivo” en donde, como ella misma define, encontraremos: “la forma definitiva y perfecta de la canción”.

Fotos gentileza: Damián Benetucci

EL JUGUETE RABIOSO/ la criminalización de la protesta

¡Los estudiantes salen a la calle!

por Gary Coleman – (desde Wonderland)

Cuando la Parca me dejó junto a Michael Jackson y él me contó lo que ocurría con algunos universitarios de la Ciudad de Buenos Aires le dije ¿¡De qué estás hablando Michael!? Resulta que Germán Feldman, estudiante de Sociología, ex presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Sociales (UBA), actual Consejero Directivo y militante de la Corriente Antonio Mella, fue imputado por ocupar, en conjunto con otros estudiantes, el estacionamiento de la Facultad. El terreno era utilizado desde el Rectorado con fines netamente lucrativos en lugar de destinar el dinero para solucionar la crisis edilicia que sufre actualmente la institución. Asombrado al escuchar la crónica de lo ocurrido pensé: Puedo entender que esto ocurra en mi patria donde uno vende sus riñones o hace el ridículo en televisión por unos cuantos dólares, pero no esperaba que algo así sucediera en un país como la Argentina. Además, resulta que Rubén Hallú, el rector de la UBA elegido tras vallas policiales, exigió a la justicia la imputación de Feldman.

No obstante, Michael me comentó que el Rector no se encuentra solo en la lucha contra el pecado mortal de la protesta, sino que tiene un compinche: el excelentísimo jefe de Gobierno porteño: Mauricio Macri*. En este punto tenemos que mencionar a Juan Oribe, vicepresidente del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras, Jesica Calcagno, ex presidenta del Centro de Ciencias Sociales y Patricio del Corro, secretario General también por el Centro de la Facultad de Ciencias Sociales; los tres militantes del Partido de los Trabajadores Socialistas, quienes fueron procesados (por pedido del Gobierno de la ciudad) por los cortes que realizaron en Callao y Corrientes exigiendo la reincorporación de los trabajadores de Kraft-Terrabusi. Se los acusa de “obstrucción a la vía pública”, que según el Artículo 78 del Código Contravencional, es una falta sancionada con uno a cinco días de trabajo de utilidad pública o una multa que va de los doscientos a los mil pesos.

Ahí mismo interrumpí a mi amigo Michael y le pregunté si otra vez se había zarpado con los antidepresivos. Me era difícil creer que se criminalizara de esta forma a los estudiantes. Entonces, desconfiado, decidí hablar con algunos contactos allí abajo; quienes me detallaron que la causa contra los estudiantes consta de tres cuerpos y más de 600 fojas legales con una minuciosa investigación de

Al confirmar todos estos hechos me dije O la hemorragia cerebral que me trajo hasta acá persiste o estoy viendo una película sobre la Guerra Fría. Ni una ni otra, lo que sucedía en la Capital de ese paisito bien al sur de América era la pura realidad. Y para confirmar que nada era ficción, me enteré que el 17 de mayo de 2009 en el acto “Buenos Aires celebra Israel”, un grupo de militantes de organizaciones sociales y políticas intentó desarrollar una actividad que estaba destinada a dar a conocer a la comunidad argentina su repudio a las políticas bélicas e imperiales del Estado de Israel, así como también denunciar las permanentes violaciones a los Derechos Humanos en la Franja de Gaza.

Producto de esa manifestación fueron detenidas cinco personas. En este marco, la represalia fue impulsada desde el Gobierno Nacional que a los dos días realizó, por la noche, un allanamiento en un local del Movimiento Teresa Rodríguez. Resultado de ese inspección irregular, detuvieron a diez militantes y se lanzó una orden de captura para Roberto Martino (también militante), por la cual, el martes cuatro de mayo de 2010 (a casi un año de los hechos) fue encarcelado.

Al escribir esta columna mi primera impresión fue de impotencia, puesto que criminalizar cualquier manifestación es un acto fascista, pero luego suspiré y me tranquilicé. Yo me encuentro lejos, en el cielo, junto a mi hermano Willis, mi hermana Kimberly y mi papá el Señor Drummond. Eso sí, lo único que deseo es que en ese paisito del sur, nadie ceda, y que por más que no sea fácil, que las protestas continúen hasta que caigan aquellos que a diario oprimen con su poder.

*La Redacción ha intentado inútilmente no colocar de nuevo el apellido Macri en esta sección de denuncia con tinte irónico. Sin embargo, entendemos que el jefe de Gobierno hace méritos suficientes para participar de ella… por lo que nos vemos en la obligación, sin ánimos de ser reiterativos, de mencionar su accionar cínico en la contratapa de nuestra revista.

REBVELADOS NÚMERO 8 (abril y mayo de 2010)

EDITORIAL: Haití y Honduras, dos caras de la misma moneda

HISTORIA DE VIDA / Daniel Pérez Acosta

CINE / Entre los muros. La educación en debate

EL JUGUETE RABIOSO / pasantías y voluntariados

REFLEXIONES REBVELADAS / el catolicismo

INVESTIGACION / pueblos originarios

ENTREVISTA / Pez

ENSAYO / análisis del medio desde una perspectiva de género

INFORME / libertad sindical

EL SOTANO / Sandra Vázquez (armoniquista)

EDITORIAL

Haití y Honduras, dos caras de la misma moneda

Semanas después de ejecutarse el Golpe de Estado en Honduras el 28 de junio de 2009 la CNN se refería al gobierno de Facto como “gobierno de transición”. Por otro lado, con respecto a las consecuencias que tuvo el terremoto en Haití, podía leerse en la pantalla de diversos canales de aire y de cable: “Tropas de EE.UU. desembarcan en Haití para asegurar ayuda”. En relación a este tema es necesario realizar un planteo ¿Por qué los efectos de las tragedias naturales en los países dominantes no son del mismo calibre que lo sucedido posteriormente al terremoto en territorio haitiano? Viajemos cinco años atrás ¿acaso desembarcaron tropas militares extranjeras en la ciudad de New Orleans en pos de “ayuda humanitaria” por los destrozos que dejó el huracán Katrina? No, en absoluto, ni con la imaginación más aguda llegaríamos a una escena de tal calibre.

Causa impotencia saber que era una costumbre -incluso días antes del terremoto- que las familias de bajos ingresos adquiriesen en el mercado galletitas hechas a base de barro y azúcar. Sin embargo, nunca hubo ni recitales ni eventos “solidarios” ni partidos de fútbol para solucionar semejante situación. No se escuchó tampoco a ningún político norteamericano decir lo mucho que le importaban las victimas de Haití ¿Será que comer galletitas de barro no es ser una víctima? ¿O hay que pecar de idiota y creer que ellos no son concientes de ser los principales responsables de lo que sucede en aquel país?

Los organismos internacionales durante décadas se dedicaron (y se dedican) a llevar a cabo políticas coercitivas especialmente contra los pueblos que nuclean a Latinoamérica y el continente africano. En Haití tanto el gobierno de Bill Clinton como el de Barak Obama (dos multimillonarios que gritan a los cuatro vientos “la necesidad de ayudar al pueblo haitiano” tras el desastre) se empeñaron en plagar el mercado con arroz (principal alimento comercializado en Haití) y estrategias neoliberales. Esta actitud de los actuales yanquis samaritanos generó la suba de los precios a nivel local, la caída de la producción nacional y el aumento constante de pobres e indigentes.

Por su parte, Honduras es un conejillo de indias más en Latinoamérica. Es el tercer país más pobre de la región, detrás de Bolivia y Haití, por supuesto. Ha sufrido golpes de Estado a lo largo de toda su historia. Los gobiernos, tanto democráticos como de facto, transaron a mansalva con Estados Unidos y las políticas impulsadas por el FMI. La producción y exportación de bananas, de las que depende su economía, deja al país en una situación complicada. Éste producto no tiene valor agregado y además requiere poca mano de obra.

La United Fruit (hoy conocida como Chiquita Brands) monopolizó la producción y venta de bananas y se transformó en la principal latifundista de Centroamérica, gozando de puertos, aduana y policía propia. La Standard Fuit Company y la Coyamel Fruit también son compañías que explotan a su gusto al pueblo hondureño. De todas formas, esta situación no se aleja demasiado de la realidad política y social que en la actualidad vive el resto de América Latina.

Es imposible no esgrimir sonrisas irónicas al escuchar a Roberto Micheletti (hoy sucedido por Porfilio Lobo) hablar de “paz y tranquilidad”, cuando en los primeros días del Golpe fueron asesinados militantes opositores. No obstante, toda la hegemonía imperialista se llena la boca con palabras que suenan lindo: “democracia”, “igualdad”, “libertad”, “erradicación de la pobreza”, y así podríamos seguir eternamente. Sin embargo, los pobres en Honduras superan el 70 por ciento, en Haití aún son más.

Cabe preguntarse si vale la pena haber escrito estas líneas sobre dos de los países más pobres de Latinoamérica ¿Se convertirán en trazos de un bloque textual ahogado en un mar repleto de cobertura mediocre y costumbrista a la que la mayoría de los medios masivos de comunicación nos mantiene habituados? Tal vez sí, pero es más fuerte la necesidad de contar una historia diferente a la que se nos presenta a diario cuando decidimos usar el control remoto o leer las diversas secciones de un periódico.

HISTORIA DE VIDA / Daniel Pérez Acosta


Poesía Muda, pintura Ciega

Nació en un barrio humilde de San José, Uruguay. Su abuela llegó como esclava a Montevideo proveniente de África central. Entre danza, teatro y dibujo, Daniel Perez Acosta comenzó a temprana edad lo que el mismo define como su obra, que no se restringe a una en particular, sino a una senda que atraviesa toda su vida. Casi medio siglo después, habla de sus proyectos, discusiones con la academia y su modo de vivir en el arte.

por Nadia Brezinski y Agustín Zeoli

“Para mi el arte es un proyecto de vida”, la frase de Daniel Pérez Acosta sintetiza su manera de conjugar vocación, trabajo y su amplia concepción de cómo el arte suscita la creación, el hacer, una poiésis donde el espíritu lúdico y la disciplina del trabajo conviven armoniosamente.

Bordeando los cincuenta años, Pérez Acosta ha recorrido un largo camino a ambas orillas del Río de la Plata. De verba encendida, rasgos afro y humor afable, su trayectoria artística y personal invita a sumergirse en una coctelera de prostitutas, danzas y jazz.

“La tela en blanco me erotiza, es como la botella de alcohol para el alcohólico”, afirma sujetando un mate entre sus manos, mientras observa fijamente a los ojos a sus interlocutores.

¿Cómo fue tu primer acercamiento al arte en general?

En mi caso, se dio de manera natural, en casa siempre hubo música y bailes. Con mis hermanos nos juntábamos a hacer presentaciones para toda la familia, nos disfrazábamos y hacíamos radio. Creo que la ironía del teatro y la abstracción del dibujo te alejaban de la pobreza inmediata y la discriminación racial. Comencé haciendo retratos y desnudos de prostitutas que vivían en mi barrio. En ese momento había cursos de pintura en el museo de San José. En uno de esos cursos me pidieron que haga una naturaleza muerta y terminaron pidiéndome que de clases y que haga algo creativo; una muestra. Pero yo no tenía ni taller, entonces la junta directiva, se reunió y me prestaron el altillo del museo. Poco a poco me convertí en el niño mimado de ahí: leía y pintaba, además de ocuparme de la diapoteca, hasta que comenzaron los tira y afloje y finalmente las contradicciones con la directiva del museo.

¿Cuáles fueron los principales motivos de discordia?

Yo no había estudiado, no admiraba a Torres Garcia (nde: uno de los artistas plásticos más reconocidos de Uruguay) y no estaba de acuerdo con los modos de enseñanza de esa institución: mucha distancia entre el docente y el alumno, un modo donde el profesor es el centro del saber y el estudiante es una tabla rasa. Yo no creo que el arte deba enseñarse así.

Tuve una experiencia trabajando en escuelas en Uruguay y me querían matar (risas). Pienso que en la escuela no se educa para la libertad. Yo sacaba con los chicos los bancos fuera de las aulas, pintábamos en el piso. Creo que es mejor darle aun chico las herramientas y que él solito vaya encontrando su camino. Lo que hay que hacer en el caso de los jóvenes es sacarles esa mochila que cargan de la escuela y de la exigencia de si mismos, hay que volver al juego, a reírse, a lo absurdo y trabajar sin que todo eso que tenemos en la mente se convierta en una traba.

Perez Acosta no duda en plantear que el verdadero artista siempre será un inadaptado, un rebelde que no puede encajar en los cánones de la educación curricular.

Volver a pensar la cultura popular como reflejo de lo que solo un grupo de iluminados puede comprender parece un anacronismo si se observa su pintura y se percibe la sutileza con la que enmarca y describe escenarios y personajes: la herencia africana brota en cada pincelada, la energía de los colores, la música y el baile, así como los cuerpos negros y regordetes, casi grotescos, sin duda alguna, sale de la pintura tradicional que enseñaban en el museo. Perez Acosta conserva la sencillez y la naturalidad sin caer en lo que Fito Paez llamaría la parodia del artista: “me fui del Museo discrepando con varios de los viejos maestros que allí daban clases. Ellos te imponían un estilo, trabajar el óleo, determinados colores, una paleta triste. Encima siempre había que hacer una exposición anual. Por eso digo que tenían una visión de la cultura que llamo cultura cucharón, donde la cultura se sirve en cada plato, yo te doy cultura, vos come”. Y agrega: “luego, junto a mi mujer de aquel entonces abrimos Pasos, quisimos generar una galería donde no solo la pintura estuviera presente, sino también la música y todo tipo de arte. Por suerte, casi todos los alumnos que teníamos en el museo se vinieron y se entusiasmaron con la idea”.

ARTE/POLITICA

Siempre existe una tensión, a veces explicita, otras menos manifiesta, entre lo que el artista debe o no mostrar con su arte y desde que lugar se ubica en la vida política. Algunos sostienen que el artista no debe atarse nunca a ningún mandato, otros piensan que es inseparable la acción política de la acción artística. En concordancia con sus lecturas de Herbert Read, prolífico pensador anarquista, Perez Acosta entiende al artista como parte sensible de un todo, ni como guía ni como profeta. Como poseedor de una antena capaz de captar sensaciones del humor social. Al mismo tiempo, es lacónico al asegurar que “muchas veces cuando el artista trata de transmitir directamente su pensamiento político puede caer en panfleto”. Es decir que no hay que confundir lo que es la creación dentro de un contexto donde el arte se ve envuelto por la política y brota naturalmente, con una intención de hacer política mediante el arte. El artista, según Perez Acosta no puede tener una idea preconcebida de lo que va a hacer: el arte simplemente brota sino no es arte.

TENDENCIAS

“A los jóvenes los veo como bastante perdidos, sin guía, se perdió el diálogo, la posibilidad de hablar con el pintor viejo. Además hay mucho incentivo desde lo económico, con la idea de que mañana salís y hacés plata. Entonces cuando entran a un taller, los pibes piensan que están pintando un cuadro, que van a exponer, y no es así. Por eso es necesario desandar todo el camino y empezar de cero. A divertirse con seriedad y disciplina, y es fundamental estar dispuesto a hacer el ridículo”.

Hay una tendencia hoy hacia el arte abstracto, parecería que tirar acrílico en un paño ya es una obra de arte ¿cuál es tu opinión sobre este tema?

Cuando hacés arte abstracto, vos ves quien es pintor y quien no. Para eso es necesario tener el ojo avezado, ejercitado. El mundo del arte hoy en día es amplio y diverso, va desde el pelotudismo de la televisión hasta el coleccionismo más recalcitrante. Por el medio está el mundo de las galerías de arte, los talleres, las academias clásicas, etcétera.

Es difícil analizar una obra. La función del crítico de arte debería ser ayudar y acercar una obra al gran público. Pero no parecen estar dispuestos a cumplir con una tarea, están más al acecho de la construcción de personajes del pintor. Porque hoy en día el que trasciende es el que se crea el personaje, el mito. Y encima ahora hay un mal peor que son los curadores (risas). Pero pienso que el trazo es una sutileza maravillosa. La línea tiene todo, el ritmo, la composición. El que siente eso puede pintar tranquilo.

Cine/ Entre los muros. La educación en debate


La invisible frontera entre enseñar y aprender

Entre los Muros ficcionaliza, a partir de una impronta realista, el devenir contemporáneo de un curso de clase media-baja en un barrio multiétnico de una escuela francesa. Dirigido por Laurent Cantet y basado en la obra del escritor y docente François Begaudeau el film propone una mirada sobre la relación docente-alumno en la cual el rol del profesor juega constantemente entre los límites de una pretendida posición de acercamiento con sus estudiantes y por otro lado el respeto a las normas disciplinarias y los contenidos propios de la institución.

por Agustín Zeoli

Interpretada por alumnos y profesores de la vida real, la película sitúa al espectador en una problemática que puede parecerle familiar, pero que a la vez resulta lejana a partir de las diferencias existentes entre Francia y Argentina. Es difícil imaginar a uno de los colegios estatales del conurbano bonaerense con dicha estructura edilicia, o teniendo a comienzos del año escolar una instancia superestructural -entendida ésta, como funcionamiento interno, estructura pedagógica y lógica instituida e institucional del trabajo docente- en donde los diferentes profesores y directivos de la escuela, se presentan, se conocen, se vinculan y comienzan a planificar de conjunto el año escolar.

Sin embargo, una vez que comienzan las clases, y aparecen en escena la población estudiantil del colegio francés, es posible metaforizar que en cierta manera se reducen las distancias entre Francia y Argentina, permitiéndonos ver, a partir de ciertas prácticas, maneras de hacer y de ser en un espacio común, un correlato más cercano con los jóvenes de nuestro país que entraron al colegio a partir de las políticas de masificación escolar.

Para poder pensar los desvíos y dificultades que Entre los Muros nos propone como estado actual de la escuela, debemos recomponer, al menos de forma preliminar, aquel grado cero sobre el cual se construyen los trayectos desviados. Es decir, reconstruir un fuera de campo, la escuela moderna como programa institucional, que opera en los imaginarios, pero que en lo real se transforma y se transgrede de forma continua.

Aquella escuela de los muros firmes, en el marco de la sociedad disciplinaria, que se consolida como un sitio en el que se encierra y se disciplina la subjetividad del individuo, se insertaba en el marco de una planificación panóptica y taylorista del espacio. Apuntaba, además, a favorecer no sólo la adecuación de los cuerpos a la producción si no también la constitución de subjetividades ciudadanas. Contenía toda una estrategia de política social que buscaba controlar los movimientos y las costumbres a partir de dispositivos específicos de control del tiempo educativo, de la regularidad de las tareas, del ritmo corporal y académico.

La masificación del sistema educativo en la década del `60, con el ingreso de alumnos provenientes de los sectores populares, que antes tenían vedada la entrada al sistema educativo, fue un factor determinante que produjo muchos de los principales cambios al interior de la escuela. Entre los Muros nos muestra la escuela de hoy, entre unos muros que son otros, ya no tan firmes, resquebrajados, sin medianera, pero también con escombros de un pasado cercano.

¿Qué sucede cuando los docentes se encuentran con un permanente desacople entre sus imaginarios y experiencias, entre su formación y sus necesidades contingentes? Solo en este contexto de crisis del programa institucional de la escuela, donde las distintas formas de autoridad aparecen permanentemente cuestionadas, es posible también pensar en estudiantes que tienen la alternativa de tomar la voz. Aparece, a partir de estas nuevas configuraciones áulicas y culturales, una especie de contradicción entre las finalidades manifiestas de ciertos imaginarios educativos, y las prácticas, procesos y productos de la experiencia cotidiana.

A partir de la entrada de la segmentación social y cultural en el sistema educativo, son las propias escuelas, las que van creando sus propios dispositivos para normalizar y gestionar las particularidades de los estudiantes, en cuanto a su organización interna, selección de alumnos y docentes, políticas internas de capacitación. Algunas de estas discusiones, que no se acaban en el ejemplo de la película, dan cuenta de que no hay ninguna certeza instituida ni tampoco un horizonte en común.

Hoy vemos cómo las instituciones modernas no encuentran su función, constituyéndose en fragmentos a la deriva sin una articulación escenográfica general. Tal como explica Gilles Deleuze, la escuela es un “interior” en crisis como todos los interiores: familiares, profesionales y penales. Se habla de reformar la escuela, reformar la industria, el hospital, el ejército y la prisión- La supuesta caída de los muros le plantea a la escuela una existencia problemática. Si ya el peso de las disciplina no es el mismo ¿Cómo seguir educando a los jóvenes?

Las tensiones producidas en el aula a lo largo de la película son propias, en parte, de un modelo pedagógico que tiene como premisa estimular la crítica a partir del intercambio dialéctico entre el profesor y los alumnos en contraposición de una enseñaza que imparte un saber en forma unilateral. Sin embargo, la propuesta del director está lejos de caer en una idealización de ese modelo puesto que el profesor muchas veces incurre en la arrogancia, la intolerancia y hasta la subestimación de los alumnos como cuando queda perplejo al escuchar que una de las alumnas leyó La República de Platón por su propia cuenta.

Entre los muros pone en escena una situación cotidiana sin impartir fórmulas ni recetas rígidas sobre la enseñanza dejando abierta la puerta para el debate en torno a la forma que debe tomar la educación entre las cuatro paredes de un aula.

EL JUGUETE RABIOSO / pasantías y voluntariados

AD HONOREM

Las grandes empresas se jactan de hacer beneficencia a través de sus fundaciones, las universidades públicas se vanaglorian de tener profesores que sólo trabajan por “el honor” y cada vez son más los jóvenes que caen en las redes altruistas de las compañías capitalistas. Por medio de las siguientes ofertas laborales usted, querido lector, podrá “adquirir experiencia” en el tan mentado mercado laboral.

Por María Amalia Lacroze de Fortabat

Según el diccionario de la Real Academia Española, ad honórem: (Loc. lat.; literalmente, 'para honor').1. loc. adj. Que se hace sin retribución alguna. 2. loc. adv. De manera honoraria; por solo la honra.

En la actualidad tal definición pareciera haber perdido su significado original. Quizás sea por su indiscriminado uso al momento de proponer ofertas laborales que llevan a desgastar el término como así también desgastar el nivel de tolerancia de los lectores/buscadores de dichas ofertas. Veamos algunos ejemplos:

1-Buscamos personas proactivas para desempeñarse en importante medio de comunicación que soluciona día a día los problemas de todos los argentinos. Las condiciones que se exigen para formar parte de nuestro privilegiado staff de redacción son:

-Ser estudiante de periodismo o afines

-Saber más o menos escribir

-Estar dispuesto/a ganar $700.- por mes

-Encontrarse a disposición los siete días de la semana

-No afiliarse a ningún tipo de organización gremial

-Escribir en contra del gobierno en cada nota que se publique

-Disponibilidad para limpiar los baños

Enviar currículum con foto a: recursoshumanos@clarin.com.ar

2-Se necesita voluntario para una Fundación destinada a los hambrientos del mundo. Esta entidad con éxito a nivel mundial se encuentra en la búsqueda de un repartidor. Su función será la de llevar las sobras de los ricos a los muertos de hambre que en gran parte se encuentran en esa situación gracias al esfuerzo diario de las multinacionales con las que trabajamos (Kraft Foods, Unilever, Wal-Mart, etcétera). Requisitos:

-Tener vocación para ayudar

-No inquirir en cuestiones del estilo: “¿Está bien donar este paquete de fideos vencido?”

-Estar dispuesto a trabajar los domingos

-En caso de peligro sindical en las empresas socias de nuestra Fundación disponer de tiempo para organizarse y atacar a tiros a los obreros ideologizados (siempre con permiso de la Policía y del Gobierno… claro está)

-Venir con guantes en caso de que se necesite ingresar algún tipo de villa (barrio carenciado)

Por favor mandar currículum a: info@bancodealimentos.org.ar

3-El respetable Ministerio de Educación de la Nación junto A Rubén Eduardo Hallú, rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA), se encuentran en la búsqueda de profesores que estén dispuestos a trabajar ad honorem (gratis). Exigencias para postularse (en caso de no cumplirlas será descartado automáticamente de la búsqueda):

-Estar recibido (en lo posible con un promedio de 8 o superior a esta cifra)

-Encontrarse dispuesto a no ganar un solo centavo (tener en cuenta que formar parte del staff de la UBA es muy beneficioso para su currículum)

-Cuando se pregunte: “Por qué carajo no me pagan por ejercer la docencia” contar con la capacidad para poder responderse: “Al menos me sirve de experiencia”

- En lo posible manifestarse en contra de los estudiantes revoltosos que toman facultades y buscan evitar la elección de los rectores

Ingresar currículum en la página web del Ministerio: www.me.gov.ar

Amalita Fortabat también opina con raciocinio... (más allá de que después no lo lleve a cabo en su vida personal):

…Ya sea en el ámbito de los medios, de la educación o de cualquier actividad vinculada con el trabajo social; la pasantía ad honorem es una perversa herramienta. La cuestión es saber cómo hacer para que quien ansía desempeñarse profesionalmente no caiga en esta trampa. La ilusión y la expectativa de trabajar (especialmente en lo que uno quiere) logran que aceptemos “temporalmente” una práctica no remunerada.

Una vez más debemos recobrar el valor y significado de las palabras y conceptos. Es sabido que desde el poder tergiversan los términos a su conveniencia. Y es eso lo que sucede con la expresión “ad honorem”. Cabe señalar que en el lenguaje también se da la lucha de clases, la lucha por el poder, la lucha por cambiar la sociedad.

Para terminar con esta columna podemos remontarnos en el tiempo y encontrarnos con ciertos pensamientos acerca de la idea primigenia del honor que conlleva algo más que lo que se busca establecer en la actualidad: “La revolución proletaria debería arrojar un rayo de bondad para iluminar la triste vida de las prisiones, disminuir las sentencias draconianas, abolir los bárbaros castigos - las cadenas y azotes- mejorar en lo posible la atención médica, la alimentación y las condiciones de trabajo. ¡Es una cuestión de honor!”

Rosa Luxemburgo (1871-1919) dixit.

REFLEXIONES REBVELADAS / el catolicismo


Exclusivo: “Fue un exabrupto de la Iglesia católica argentina el de ocultar y celebrar los crímenes de la dictadura”.

Rebvelados tuvo la grata oportunidad de experimentar una entrevista exclusiva con el Monseñor Bergoglio, el exponente más importante que tiene por estos días la Iglesia católica en la Argentina. Monseñor, nos abrió las puertas de la catedral y tuvimos la dicha de poder entrevistarlo bebiendo añejo vino tinto cosecha ´33 sobre el altar bañado en oro que previamente fue bendecido por el prelado.

por Claudio “El Piojo” López (colaboración especial)

Monseñor le proponemos hacer un recorrido por la historia de la religión católica ¿le parece?

Sí claro joven (dice el Monseñor mientras mira entusiasmado a un niño que ingresa a la iglesia de la mano de su hermano mayor).

¿Cuál es su opinión de la Santa Inquisición en donde sacerdotes dotados de la más impune ley enviaban a la hoguera a todos los que pensaban distinto acusándolos de herejes?

Bueno, evidentemente fue un desliz que como institución divina estamos dispuestos a aceptar. Hubieron sí algunos excesos, pero como los hubo a lo largo y ancho de toda la historia de la humanidad, al fin y cabo, nosotros asumimos nuestros errores y no como los colegas sionistas que hace más de cincuenta años vienen exagerando con esto del Holocausto. No obstante, con respecto a la Santa Inquisición, querido mío, debes aceptar que hubo una disminución de la herejía en aquella época, además de las brujas que eran una plaga… claro.

Quizás… ¿Pero no cree que es probable que muchos de los que se decían creyentes sólo lo hayan hecho por el miedo a morir prendidos fuego?

¡Por favor, usted también va a venir con que Descartes hablaba de Dios por temor a ser víctima de la hoguera! (señala eufórico el Monseñor a la par que lanza una nueva mirada al pequeño de diez años que ahora se encuentra arrodillado sobre uno de los numerosos bancos).

¿Y qué me dice del sexto mandamiento “No cometerás actos impuros”? ¿No le parece un tanto riguroso?… Digamos que los jóvenes tienen la necesidad natural de masturbarse, y tal vez un mandato de este estilo puede confundir psíquicamente a los adolescentes creyentes…

¡En absoluto! Frotarse el pene es uno de los mayores pecados que puede cometer el ser humano. El Padre todopoderoso nos impone obstáculos que nosotros debemos sortear con la fuerza suficiente. Déjame contarte una anécdota. Hace varios años cuando yo era tan solo un chiquillo de doce percibí que mi miembro se erectaba, se me ponía rígido como una roca; fue entonces que comencé a tocarme como si llegara el fin del mundo, fue hermoso realmente, no lo voy a negar. Quizás me asusté un poco cuando vi saltar esas pequeñísimas y dulcísimas gotas blancas, aún no sabía de qué se trataba, claro. De todos modos, coincidió justo en el momento en que yo estaba preparándome para mi primera comunión. Y por supuesto, antes de meterse aquel pedazo de cartón en la boca se requiere mucha preparación. Fue entonces que tuve que confesarme. Y recuerdo perfectamente que le conté al sacerdote lo entusiasmado que estaba por haberme acariciado el pene en el modo en que lo había hecho, y todo lo que había sucedido después. Pero el viejo sabio me detuvo en el acto y me explicó con palabras sagradas que el pene simplemente debía usarse para orinar y para la procreación. Ésta última claro, siempre que se esté casado (termina de explicar el Monseñor justo en el momento en que su lengua roza sus labios y sus ojos vuelven a concentrarse en el pequeño que continúa arrodillado emitiendo quién sabe qué tipo de suplicas).

Entiendo… ¿Y nunca más volvió a tener una debilidad de aquel estilo?

De vez en cuando tengo alguna recaída pero lo soluciono enunciando un par de plegarias.

¿Y qué me dice del voto de pobreza? ¿No hay una cuota de hipocresía en este tema?

De ninguna manera, acusan al Papa de vivir en un palacio de oro, pero él es el representante de Dios en la tierra. Debe tener todas las comodidades para poder entablar una lucha constante contra el Diablo, los comunistas, los musulmanes, las estrellas de rock, los ateos, los escritores, Marcelo Bielsa, los limpia parabrisas callejeros, las prostitutas, los Testigos de Jehová, (NdR: El hombre santo siguió con su lista de enemigos durante casi 45 minutos, pero por una cuestión de extensión sólo publicamos éstos).

¿Pero acaso Jesucristo, el hijo de Dios, no era un simple carpintero y de todas formas logró imponerse frente a la injusticia de los poderosos? ¿Usted no percibe una contradicción en que la Iglesia tome una figura como la de Jesús y la haya transformado en un símbolo que quizás signifique todo lo contrario a lo que él pregonaba? ¿Incluso se dice que Jesucristo tenía relaciones con una prostituta que era María Magdalena y que es ella la que se encuentra a su lado en la pintura de “La última cena”?

Antes que nada no voy a permitir que le falte de esta forma el respeto al hijo del Todopoderoso. Lo que se dice de la pintura de “La última cena” de Leonardo Da Vinci son patrañas. El mundo entero sabe que en aquella cena, Jesús se sentó a la mesa con sus doce discípulos, lo demás son puras habladurías. La única verdad es que Da Vinci era un homosexual de mierda y resentido. Ahora, respecto a la impúdica relación que le adjudican al Rey de Reyes y a esa atorranta que no voy a nombrar, es una calumnia de los historiadores bíblicos. Esos hombres sin fe, soldados de Satanás que por tener un doctorado sacado de alguna universidad barata se creen que pueden ponerse a escribir herejías. Jesucristo pagó nuestros pecados inmundos con su cuerpo, ese es el mensaje que desparramó entre los fieles en sus 33 años de vida.

Sea preciso Monseñor… la Iglesia casi utiliza como un jingle publicitario eso de que “Jesús pago los pecados de la humanidad con su cuerpo” y….

Debo interrumpirlo joven pero (el grueso de su voz aumenta al momento en que un sacerdote hace entrar al niño que rezaba al confesionario) es así: Jesús puso su cuerpo para que lo atravesaran con clavos y una lanza, y así purificó los pecados con los que cargaba la humanidad desde sus comienzos. Claro, no alcanzó la bondad de ese hermoso ser porque inmediatamente que ascendió a los cielos, la humanidad volvió a equivocarse y aquí estamos, esperando que el Mesías nuevamente nos visite para llegar a la Redención.

Pero Monseñor ¿no cree que sea un camino muy doloroso el que proponen usted y la Iglesia?

Hijo mío… en el dolor está la salvación, nuestro Señor Jesucristo nos lo demostró ascendiendo a los Cielos luego de unas cuantas horas de tortura. Y no sólo él ha sido ejemplo de eso, también tenemos los mártires que usted señalaba de la Santa Inquisición: luego de la hoguera sus almas descansan en paz junto a nuestro Padre. Otro ejemplo son los sacrificados de los vuelos de la muerte, que luego de tan horrenda tortura, también descansan en el Paraíso. Y debo admitir con respecto a esto que también fue un exabrupto de la Iglesia católica argentina el de ocultar y celebrar los crímenes de la dictadura.

Sin embargo, todos ellos gracias a Dios son felices en el reino de los cielos, mientras nosotros aquí, aún sufrimos la prisión de esta piel añejada. Pero, insisto joven, debemos continuar por este hermoso camino por el que va el mundo, a no desesperar que pronto hallaremos la paz. Debemos enfocar nuestro trabajo en las nuevas generaciones, en esos millones de niños esperanzados que ven al mundo como una huerta virgen que deben cosechar. La Iglesia no va a dejar que ningún niño se asuste, protegeremos a todos, si es necesario, hasta los cobijaremos con nuestras ropas.

Así fue que Monseñor Bergoglio, emocionado y compungido por su discurso, decidió concluir con el reportaje. Agradecido por el lugar que la revista le otorgó para difundir su mensaje, el prelado se despidió amablemente para dirigirse al confesionario que se hallaba al fondo del recinto.

COLUMNA DE OPINION

Camino al Cielo

por Paulo Silas, ex futbolista y Atleta de Cristo

¡Voy al Cielo! Porque esta vida que nos toca vivir es el puente que nos lleva al Paraíso. Sufrimos aquí pero seremos felices allá. Es verdad que la gran mayoría de la población trabaja como negros por un sueldo miserable para poder comer y pagar un lugar donde vivir (no es mi caso ya que con lo que hice como futbolista vivo de rentas… Sin embargo me solidarizo con el resto de las ovejas de nuestro Señor), pero eso no es nada en comparación a lo que el Padre nos tiene preparado para cuando el último día llegue. Último que será el primero de una eternidad de gracia y felicidad. Verdad también es que cada vez hay más pobreza y hambre, pero a no desesperarse porque eso… ¡solamente está en esta vida! En la próxima, nos aguardan los brazos de Dios llenos de amor, un lugar donde no habrá ni pobres, ni ricos, nadie sufrirá hambre y mucho menos enfermedades. Pero tranquilos mis hermanos, a todos les digo que aguarden, que sean fuertes y resistan esta vida de dolor y miseria, unas cuantas décadas horribles, pero sean fuertes que al final del camino la luz está. Porque esta vida nuestra es el camino al cielo.